Torre Vigía

Entrevista

FRANCISCO MENA

Francisco Mena es un rostro muy popular en la comarca, dado que su larga trayectoria en los movimientos ciudadanos contra el consumo de drogas le ha proporcionado una frecuente presencia en los medios de comunicación. Actualmente preside la Coordinadora Comarcal "Alternativas" y la Federación Provincial de Asociaciones contra la Droga "Nexos". Acaba de ser nombrado miembro de la Junta Ejecutiva del Consejo Asesor de Drogodependencias, un organismo no vinculante que depende de la Junta de Andalucía. Francisco Mena es alegre, expansivo, sencillo en el trato y cordial en las maneras. Siempre lo encontraremos dispuesto bromear, pero cuando se expresa en torno al tema de las drogas, su semblante modifica esos registros habituales y adquiere una expresión más grave, más intensa, más concentrada, aunque sin incurrir en ridículas poses melodramáticas.Paco Mena

Alguna vez has afirmado que las coordinadoras contra la droga han llegado a convertirse en una seña de identidad de la comarca.

En efecto, las asociaciones de lucha contra la droga son bien conocidas en el Campo de Gibraltar desde que empezaron su lucha allá por los años ochenta y, a diferencia de otras asociaciones similares existentes en el territorio nacional, las de aquí permanecen fieles al compromiso que en su día adoptaron con la comarca, e independientemente del trabajo que se hace en materia de prevención, de rehabilitación de drogodependientes, de formación e inserción laboral de afectados, son las únicas asociaciones de lucha contra la droga en todo el territorio nacional que continúan personándose como acusación particular en los casos contra el narcotráfico. Esta particularidad es propia del Campo de Gibraltar y así es reconocido lejos de nuestro ámbito.

¿Continúa siendo el de la drogadicción un fenómeno que evoluciona al alza?

Lamentablemente, sí, y en el momento actual puedo decir sin miedo a equivocarme que vivimos en el peor periodo de consumo de drogas desde la década de los ochenta. Durante algún tiempo, hemos podido pensar que lo peor ya había pasado. Todos conocimos en el Campo de Gibraltar la grave situación que provocó el consumo de heroína en la década de los ochenta y que, lamentablemente, llevó a nuestros cementerios a miles de jóvenes. Una vez superada la crisis de la heroína, todos creímos que ello representaba un punto de inflexión, pero actualmente hay nuevas drogas, como la cocaína, que generan menos alarma social que la heroína pero que va a crear situaciones tan graves o más que las creadas tiempo atrás por la heroína.

¿Cómo es posible que, a pesar de las persistentes campañas de prevención, continúen llegando tantos jóvenes a la droga?

Pues porque se ha banalizado su consumo. La percepción que tienen los ciudadanos del riesgo que entraña el consumo de drogas ha descendido notablemente. Si infravaloramos el riesgo, aparece cierta relajación y aumentan los consumos. Entonces, por muchas campañas que se desarrollen hacia los posibles consumidores o hacia su entorno, al no percibir que el consumo supone un gran riesgo, esta relajación provoca repuntes importantes en el acercamiento a la droga.

¿Qué está todavía por hacer en materia de lucha contra la droga para conseguir una mayor eficacia?

La eficacia la tenemos que conseguir a través de la concienciación de los ciudadanos. La droga no nos la van a quitar de las calles ni los policías ni los políticos. La droga la tenemos que erradicar los ciudadanos. No podemos dar esa batalla por perdida ni pensar que ése es un problema que sólo le afecta a los demás, todo lo contrario, ese problema nos puede tocar a nosotros, lo que pasa es que siempre pensamos que el consumidor de droga va a ser el hijo del vecino, nunca alguien propio. Por lo tanto, si los ciudadanos nos concienciáramos, si educáramos a nuestros hijos en valores, si pusiéramos límites a nuestros hijos, que hay que ponerlos, conseguiríamos criar niños sanos que no necesiten las drogas para evadirse de esta sociedad consumista que estamos construyendo.

¿Se puede hablar en la comarca de la existencia de "supermercados de la droga"?

Afortunadamente, la imagen que tenemos de otros lugares como el poblado de La Barranquilla en Madrid, o de algunos otros lugares de las grandes ciudades, no se da en la comarca. No existen grandes supermercados de la droga o lugares concretos donde consumir y comprar droga a grandes niveles, pero sí tenemos zonas concretas donde los drogodependientes van a "pillar" droga, como se dice en el argot, y nada más que hay que darse una vuelta por barriadas de Algeciras como El Saladillo, La Piñera o La Bajadilla, o de La Línea, como Los Junquillos o La Atunara, o de San Roque, en lugares determinados de las barriadas de la Paz o de Los Olivillos, es decir, existen ciertos espacios en el Campo de Gibraltar que son barriadas obreras, barrios desestructurados porque no se han hecho las políticas sociales suficientes, y en esos lugares, lamentablemente, hay un porcentaje de la población que ha visto en la venta de droga una forma de vida y, lógicamente, eso conlleva que allí haya gente que vaya a "pillarla", aunque no a los niveles que dan en las Barranquillas de Madrid o en el barrio de Gracia en Barcelona.

Todo este movimiento genera unos ingresos substanciosos, ¿a dónde va a parar el dinero de la droga? ¿Se conocen bien las estructuras del narcotráfico en la zona y sus conexiones financieras?

La gente que se dedica al narcotráfico no constituye compartimentos estancos y, cuando digo esto, me refiero a que alguien que se dedica a un negocio ilícito, independientemente del producto que trabaje, se puede dedicar además a otros negocios ilícitos. El tráfico de drogas en el Campo de Gibraltar se circunscribe, en la gran mayoría de los casos, al tráfico de hachís, y abunda un perfil de narcotraficante joven que ha visto en el asunto una forma de vida, una vía para el enriquecimiento rápido, y utiliza ese dinero para hacer ostentación, por ejemplo, comprando coches de gran cilindrada o, incluso, adquiriendo lujosas mansiones.

Situarse de manera pública y notoria frente a este tipo de gente,¿supone algún riesgo personal?

La verdad es que sí. A lo largo de los últimos años han sido muchísimas las ocasiones en que quienes estamos denunciando el fenómeno del narcotráfico hemos sufrido amenazas y hemos sufrido agresiones. Pero estamos en esto porque queremos, nos hemos comprometido en esta lucha y con esta causa y vamos a seguir en ella independientemente de las agresiones o amenazas que podamos sufrir.

¿Por qué no se acaba de una vez con este problema?

Porque la droga, junto con el tráfico de armas y la prostitución, son los negocios ilícitos más importantes del mundo, mueven importantes sumas de dinero, y, además, existe una doble moral en torno a todo esto puesto que se castiga duramente al que sorprenden alijando en la playa con un fardo de 5 kg. de hachís y, en cambio, aquellos que están en la cúspide del tráfico de droga y se enriquecen brutalmente porque hacen negocios de miles de millones de pesetas, resultan intocables, tienen buenos nombres y se les habla de don.

¿Hay algún libro o película capaz de ayudar a los adolescentes a concienciarse contra el consumo de drogas?

Sí, hay varias películas muy recomendables a esos efectos. "Cristina H" es una buena película que refleja cómo alguien normal, con una buena crianza y una forma de vida similar a la de cualquier otro adolescente, cae en el mundo de la droga y cómo llega al fondo de ese pozo oscuro. Otra película que a mi me gustaría señalar es "Historias del Kronen". Me parece muy interesante comprobar cómo, a consecuencia del consumo de drogas, la gente vive al límite y se juega la vida. Considero positivo que los jóvenes vean ese tipo de películas y saquen conclusiones acerca de si merece la pena destrozar una vida por tontear con la droga. Paco Mena

Finalmente, ¿qué opinión te merece el "porrito" de fin de semana?

Pues el inocente porrito del fin de semana, en muchísimos casos, se convierte en la puerta de entrada de otras sustancias mucho más agresivas y mucho más adictivas, como son las drogas de síntesis, la cocaína o la propia heroína, una sustancia que muchos suponen desterrada, pero es un hecho que muchísima gente de la que empezó por el "canuto" aún acaba en ella. Creo que se ha banalizado en exceso el consumo del cannabis, existen muchos intereses mercantilistas dirigidos a que el cannabis, el hachís, los porros, como le queramos llamar, sea algo legal, lo que contribuiría a dar visos de aceptación a una sustancia que está creando una enorme serie de problemas, sobre todo a nivel de salud mental, y son muchos los jóvenes que como consecuencia de su contacto con el cannabis han desarrollado alguna enfermedad mental. De la droga se puede salir, pero una enfermedad mental es para toda la vida.

Claro y contundente, así se nos muestra una vez más Paco Mena. En tiempos de excesivo circunloquio y apego inmoderado a las expresiones eufemísticas, actitudes como ésta se hacen agradecer. Por fortuna, transitar por los asuntos espinosos con la cautela de los políticos no se aviene bien con el temperamento torrencial de nuestro entrevistado. Todo ello en un marco de sencillez y firmeza que traza otra coordenada esencial del personaje.

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